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Oscar Burrieza, entrenador grupo alta competición de la FTM: «Detección de talento»

Óscar Burrieza es una de las voces más autorizadas en el tenis español cuando se habla de la detección de talento y el entrenamiento con jugadores jóvenes. Burrieza trabaja en la actualidad con el grupo de Alta Competición de la Federación de Tenis de Madrid, un proyecto en el que están involucrados jugadores como Carlos Boludas, que trabaja para volver a ser el tenista que un día apuntó. Burrieza desgrana en este artículo de opinión las claves que, en su opinión, deben tenerse en cuenta a la hora de ‘detectar un jugador con gran futuro’.

 

Para hablar de detección de talento debería empezar por definir lo que considero ser talentoso. Sin necesidad de buscar en el diccionario yo diría que talento significa poseer una habilidad innata para algún tipo de actividad ya sea técnica, física o mentalmente hablando. Partiendo de esa base creo que vivo rodeado de muchas personas talentosas de las que sólo aquellas que alcanzan un buen equilibrio entre técnica, físico y mente pueden llegar a la excelencia en el deporte profesional.

Parte Mental-Emocional

A la hora de definir a un jugador como talentoso siempre me ha atraído más la parte mental-emocional y esto hace que sea lo primero en lo que me fijo. Comienzo por observar la gestión de los típicos nervios al inicio del partido. Después contemplo con que determinación juega los puntos importantes y termino analizando como cierra el encuentro cuando tiene la oportunidad de hacerlo. Es decir, me centro en los momentos en que todos nos ponemos más nerviosos y en los que, consecuentemente, más dudamos. Instantes en que los campeones marcan la diferencia. Situaciones en que los talentosos disfrutan con el reto de superarse en vez de querer escapar. Y no hablo sólo de jugadores profesionales ya que es algo que se puede observar en deportistas de cualquier edad.

Las caras del jugador en esos segundos, su mirada, la manera de caminar, de respirar. Todo su lenguaje corporal ayuda en gran medida a ver el nivel de tenista que estamos observando. La inteligencia emocional para entender qué está pasando con tu rival y el saber leer los diferentes momentos de cada partido son indicativos que también me ayudan a diferenciar a los mejores de los «normales».

Los talentosos se vislumbram también en los momentos difíciles. Ellos son los que poseen un equilibrio emocional especial para mantener la calma y controlar los enfados cuando las cosas no salen bien. Su capacidad para superar la adversidad es superior a la media, su resiliencia les hace diferentes. Son observadores y curiosos, llegando incluso a preguntar cosas que ya saben para ponerte a prueba y ver hasta que punto tú también perteneces a su equipo o al de los «comunes».

En general suelen tener mucha personalidad, carácter y ambición, algo que a la larga les hará buenos si técnica y físicamente llevan un buen desarrollo. Y, por supuesto, cuando los ves en los torneos entiendes que disfrutan mucho más compitiendo que entrenando mientras que, muchos otros, entrenan como campeones pero al llegar el momento de competir se vienen abajo.

Creo que nadie duda de que el Número 1 en todo lo anterior es Rafael Nadal.

Parte Física

El aspecto físico cobra cada día mayor importancia y por ello resulta obligado valorar de manera sustancial este apartado a la hora de predecir el potencial de un jugador. Creo que cualquiera que posea varias de las siguientes cualidades es talentoso en el aspecto físico.

Lo primero que observo es la plasticidad en los desplazamientos fijándome en si es capaz de utilizar con naturalidad movimientos en diagonal para robar tiempo al rival, así como la capacidad de cambiar direcciones de una manera ágil y rápida. La colocación del cuerpo en situaciones inesperadas y la habilidad de hacer la transición defensa-ataque es para mí algo muy importante. El poseer un buen equilibrio entre fuerza-velocidad de reacción-resistencia es algo fundamental y necesario ya que no llega con destacar en uno de esos aspectos si los demás están por debajo del mínimo requerido.

Es indispensable para un tenista poseer una muy buena coordinación oculo-manual y un gran juego de pies. Confío mucho más en todo lo anterior que en cuerpos espectaculares y excesivamente musculados que, en ocasiones, no ayudan tanto al tenista como algunos pueden creer.

Y no me puedo olvidar de la parte médica y genética, muy importante en estos tiempos y en donde las variables que miden el potencial del jugador son muchas. De confirmarse lo que unos ojos pueden ver a simple vista indicaría que tenemos delante a un jugador que, con trabajo, debería llegar a poseer un gran físico. Aunque puede resultar sorprendente, para mí el mejor jugador de las últimas décadas y con más talento físico es Roger Federer. Creo que éste es uno de los motivos por los que las lesiones le han respetado mucho más que a la gran mayoría.

Parte Técnica
Aunque no es mi caso para muchos entrenadores es el aspecto más importante del deportista. Al igual que con los desplazamientos me fijo en la plasticidad de los golpes del jugador. Se puede ser talentoso en un golpe, en varios o dominar practicamente todos. Cuanto más limpia y fácil sea la ejecución, más talentoso es el jugador. Cuanto menos esfuerzo para que la pelota vaya rápido, más talentoso también. La variedad de golpes y la capacidad de cambio de ritmos y alturas denota igualmente si estamos ante un jugador con talento. La capacidad de elegir en el último momento y de engañar al rival es algo que sólo poseen los más virtuosos.

Creo que no me equivoco al decir que todos gozamos cuando vemos a jugadores capaces de volear, hacer dejadas o cualquier golpe que requiera una sensibilidad especial de una manera bonita y efectiva. Al verlo todos pensamos que ese jugador tiene talento. Pero, por encima de eso, cuando entrenas a un jugador talentoso observas rápidamente cómo entiende las correcciones, las asimila y aplica en poco tiempo. Una cosa es la teoría y otra la práctica. Los mejores entienden y aprenden más rápido.

Por último, considero que la mayoría de jugadores talentosos tienen un instinto autodidacta que sorprende hasta al propio entrenador. Y aquí también tengo que quedarme con Federer, probablemente el mejor jugador técnicamente y con más talento de la historia del tenis.

Conclusiones

Que nadie olvide que sin trabajo no hay talento que valga. El tenis está lleno de ejemplos y, por eso, el trabajar día a día con tesón y sacrifico es lo más importante en la lucha para poder alcanzar niveles altos. Una vez arriba, lo que sí vuelve a marcar diferencias es el propio talento. Pero, ¿cuál? En mi opinión el primero del que he hablado, el talento mental-emocional.

Si a todo lo anterior añadimos educación, respeto al prójimo y al equipo de trabajo además de hablar de un jugador trabajador y con talento podremos decir que estamos ante una persona con valores. Algo más común hace años que ahora, algo por lo que todos debemos luchar por recuperar ya que los éxitos tienen caducidad y la vida son muchas más cosas que victorias. Y dejarme terminar diciendo que aquellos que sin tener facilidad sueñan y luchan día a día por superarse son también muy talentosos. Por algo esos aunque no triunfen en su deporte seguramente acabarán triunfando en la vida.

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