Home / General / El tenis español en cuatro conceptos by Israel Sevilla

El tenis español en cuatro conceptos by Israel Sevilla

Israel Sevilla debuta como columnista en industriadeltenis.com con un artículo en el que analiza a grandes rasgos algunos de los temas de interés en el tenis español. Desde el entrenamiento con profesionales a la formación en la base. Sevilla lleva la escuela de competición del Club Atlético Montemar y la Academia TennisComp . Ha sido coach de Dani Gimeno Traver y del propio Iván Navarro

INTRODUCCIÓN; DOS GENERACIONES

Desde que finalicé hace ya 5 años mi compromiso con los últimos jugadores profesionales de quienes me hice cargo como Daniel Gimeno o Iván Navarro, me he dedicado por completo a la dirección de la Escuela de Competición de mi club desde hace 25 años, el Club Atlético Montemar junto a mi socio Iván Navarro y a los fundadores de la Academia Tenniscomp, Manolo Sandoval y Chimo Pérez, con una media de más de 80 alumnos.

A mi modo de ver la situación del tenis juvenil español actual en comparación al de hace años es que el nivel medio de tenis no es tan alto. Comparando las generaciones anteriores, algunos de cuyos representantes encontramos aun entre las 100 primeras raquetas del mundo (Ferrer, Nadal, Feliciano, Verdasco, etc.), con la actual generación o con las próximas en aparecer, observo un nivel inferior. Pues bien, mi percepción en las categorías inferiores nacionales es la misma y voy a intentar justificar el porqué de esta reflexión.

Al margen de los muchos alumnos que hemos tenido en la Academia con un nivel entre los mejores del territorio nacional, yo mismo tengo un hijo de 13 años en ese perfil; sirva como orientación decir que fue semifinalista el año pasado del campeonato de España alevín, circunstancia que me ha permitido observar en primera persona lo que aquí comento.

A mi entender la calidad de los entrenamientos son mucho mejores en la actualidad; más diversos y con más dinamismo. Los entrenadores intervienen en ellos con rigor y continuidad, estableciendo objetivos específicos para cada alumno. Se realiza de ellos un seguimiento técnico y táctico progresivo tanto en entrenamientos como en torneos, valiéndonos de herramientas cada vez más precisas (video análisis tanto de golpes en entrenos como de partidos, por ejemplo).

Los entrenamientos de mi generación eran diferentes; en la parcela técnica y táctica en pista eran muy genéricos y repetitivos, con muchos fijos y carros de “todo lado”. Entrenábamos 3-4 días a la semana, sin apenas preparación física o, si la teníamos, con un contenido muy básico como correr, hacer sencillos abdominales, etc. Ahora, al igual que los entrenadores de tenis, el preparador físico es también un profesional mucho más cualificado. Así las cosas y con este escenario previo no puedo más que plantearme la siguiente pregunta ¿si la calidad del entrenamiento es mejor, por qué el nivel de los alumnos ha bajado?

Cuando tengo este debate con otros compañeros, me argumentan repetidamente que el profesorado de antes era mejor. Yo sinceramente no lo creo así; antes había muy buenos profesionales pero creo que hoy en día estamos más preparados en muchos aspectos. Eso si buscamos menos información que antes, tenemos más herramientas para encontrar información pero normalmente no la utilizamos, no sacamos todo el provecho que podríamos, pero aun así considero que los entrenadores están hoy día más preparados.

UN OCIO FAMILIAR DIFERENTE

Uno de los factores más importantes de este cambio desde mi punto de vista, está en el tiempo de ocio del jugador. Ahora éste se utiliza de otra forma; antes nuestros padres (por lo menos los de mi generación) se pasaban gran parte del día en el club de tenis, su ocio era ir al club donde pasaban muchas horas al cabo del día. Allí los niños (yo cuando era pequeño) pasábamos todo el día jugando al futbol, baloncesto, bicicletas, etc y, obviamente, al tenis.

Daba igual que hubiese visto el poco tenis que hacían por la tv (recuerdo mucho los partidos del sueco Kent Carlsson con Emilio Sanchez Vicario) para que tuviese ganas de ir a jugar partidos con amigos e imitase el revés cortado de Emilio. De igual modo y con otros deportes nos inventábamos fácilmente un mundialito de futbol, o montábamos carreras de “bicis” con lo que inconscientemente trabajábamos unas habilidades coordinativas distintas a las requeridas en el tenis que no hacían sino mejorar nuestro arsenal de destrezas motoras. Y todo ello, fundamentalmente, de una manera absolutamente natural y espontánea.

En nuestros días el tiempo libre de los padres no se pasa en el club. Como mucho asisten a la hora que dura la clase de tenis de sus niños, se duchan y para casa con las tablets, ordenadores o los diversos juegos moda como el Fornite. A mi entender los padres, en este sentido, no nos
involucramos por norma como lo hacían las generaciones anteriores.

Hablando estrictamente del rol de los padres en el mundo del tenis de competición, son indudablemente una pieza fundamental en el desarrollo deportivo de su hijo. Sin entrar en más detalles diré resumiendo sobre el particular que simplemente deben estar en contacto continuo con el universo del tenis de manera que el niño sienta que su padre está cerca, a su lado, y viviendo también con pasión su camino en este deporte.

Eso sí, los padres más integrados quieren que sus hijos tengan psicólogo, nutricionista, o incluso preparador físico individual, mostrándose más interesados por el tenis incluso que los propios niños lo cual conlleva el descuido de lo realmente importante que es el compromiso
familiar. Lo fundamental son siempre, de un lado, las ganas de avanzar del alumno y, de otro, la implicación familiar para que pueda llevarlo a cabo.

Otro de los factores que ha influido negativamente en el nivel medio del tenis nacional es una planificación de competiciones deficiente habitualmente gestionada o mediatizada por los padres y, como consecuencia de ello con un excesivo número de torneos en los que toma
parte el jugador al cabo del año.

LIMITES EN LA COMPETICION JUVENIL

Desde el año 2018 la federación española ha impuesto una limitación de torneos en todas las categorías inferiores, con la intención de que el niño entrene más y compita menos lo cual a mi modo de ver, es un error por la sencilla razón de que las horas en las que el niño no compite,
habitualmente no las invierte en entrenar más. Creo que el hecho de competir en torneos es siempre positivo, pero siempre bajo la supervisión del entrenador y a partir de un calendario de torneos consensuado con la familia pero, en todos los casos, elaborado por el entrenador responsable. Quizá una medida razonable sobre este particular sería que las inscripciones de los jugadores las realizaran siempre los entrenadores.

También se ha comentado que esta limitación pretende prevenir lesiones; pues bien, como he dicho anteriormente, años atrás jugábamos al tenis un sábado o domingo hasta 6 y 7 horas casi seguidas y con unas raquetas de madera que pesaban una barbaridad. No comparto pues que el volumen de horas de practica de tenis haya aumentado y con ello las lesiones; lo que sí puede haberse incrementado son las repeticiones de los golpes en los entrenamientos, en ocasiones mal enfocados por los propios entrenadores.

En el mismo ámbito de los torneos pienso que estamos también cometiendo un error al promocionar a demasiados niños para jugar en categorías superiores a la suya. Es evidente que los mejores de cada categoría deben competir con jugadores de más edad por una evidente cuestión de nivel; lo que no debemos, en ningún caso, es establecerlo como norma general de manera que en un cuadro de ámbito provincial podamos encontrar hasta 8 jugadores de una categoría inferior. Las razones son evidente y las conocemos todos; ansias de coger más puntos y precaución de los propios entrenadores de que sus alumnos destacados no compitan y, por tanto, no pierdan con niños de su edad.

Considero que un jugador sub12 o sub14 es bueno que se enfrente a jugadores de su edad; es ahí cuando tiene la presión de ganar sobre todo si es de los mejores. Superar esa presión le va a hacer crecer más que cualquier otro partido con jugadores mayores, dado que como sabemos el tenis es un deporte individual con un alto porcentaje de tensión mental. Que mejor manera pues para el alumno de superar esas barreras psicológicas enfrentándose abiertamente a ellas si bien, insisto, siempre y cuando el nivel mínimo de su categoría sea el adecuado para él.

ECONOMÍA

Otro de los puntos importantes es el tema económico. Anteriormente hasta los 17-18 años prácticamente no se jugaban torneos internacionales fuera de España; ahora encuentras casos de niños de tan solo 12-13 años compitiendo más de 20 semanas al año fuera de su casa. Es cierto que ha aumentado el número de torneos en todas las regiones y también, como consecuencia de ello, ha bajado el nivel medio de los participantes. A ello se une el hecho de que apenas existen torneos tutelados por las Federaciones territoriales. Estas llevaban antaño a los jugadores más destacados de cada categoría con gastos pagados y servicio de entrenadores/capitanes, a competiciones importantes tanto de ámbito nacional como internacional. La Federación Valenciana a la que pertenezco fue un claro ejemplo de ello hace un par de décadas. Como resultante, la ayuda a las familias era por tanto, en el aspecto económico, muy significativa y la posibilidad ofrecida a los jóvenes jugadores y jugadoras de adquirir experiencia competitiva de alto nivel nacional e internacional les aportaba un valor extra impagable en todos los aspectos.

Hoy día para adquirir esa experiencia competitiva necesaria debemos limitarnos a asistir a los circuitos que existen en cada categoría TTK, Marca, Rafa Nadal tour, Tennis Europe, Itf Junior , afrontando el alto desembolso económico que conlleva.

BOLAS MID
Por ultimo desde el presente año la Federación Española impone el uso de las bolas de “punto verde” para torneos benjamines. Empezaré por decir al respecto que en nuestra Escuela de Base llevamos usando bolas sin presión de varios tipos para nuestros programas de Pre-tenis y Minitenis desde hace 25 años. Estoy totalmente de acuerdo en su uso, beneficioso en muchos aspectos que no entro a comentar por resultar evidentes (bote más bajo, impacto suave, empuñaduras menos cerradas, etc.), ahora bien ¿se han valorado otras circunstancias y variables que implica en esta decisión, particularmente en el día a día de nuestros jóvenes tenistas? En nuestra Academia, con más de 80 alumnos de nivel Competición, tenemos el
grupo 1 integrado por niños y niñas de edades que oscilan entre los 8 y los11 años. La problemática surge cuando algunos de ellos, por tener un nivel más alto que el resto, debe entrenar con alumnos alevines de manera que se nos puede presentar el dilema de elegir con
qué bola entrena ese niño o niña esa sesión; ¿con la “bola Mid” y con el consiguiente perjuicio de los jugadores alevines por entrenar con una bola que ya no usan?; ¿con la bola convencional, ajena por tanto al ámbito de los benjamines? En otro sentido, estos cambios de
presión, bote/impactos, peso, efectos y velocidad ¿podrían influir negativamente en el proceso de aprendizaje?

A mi entender es un apartado de difícil solución, sin hablar del problema económico que representa para las Escuelas de tenis dado que es un material caro y además con poca durabilidad que además, pasadas unas semanas de uso, sufren un deterioro acelerado que ralentiza en exceso y reduce aún más su bote, particularmente en pistas de tierra batida y, más si cabe, en áreas húmedas a nivel de mar como es mi caso particular.
Entiendo que cada cual gestionará esta problemática de una u otra manera en su Escuela o Academia. Nosotros en la nuestra lo intentamos, si bien es cierto que echamos en falta un tipo de bola realmente intermedia con menos peso y bote que la convencional pero con mayor durabilidad y consistencia que realmente solvente todos estos inconvenientes. Pero eso, desde luego, es algo en lo que nosotros entrenadores poco podemos hacer.

REFLEXIÓN FINAL
Dicho todo lo anterior y para concretar, propongo varias soluciones posibles:
 Actividad del alumno los fines de semana
 Calendarios de torneos elaborados por los entrenadores
 Los mejores jugadores deben jugar más torneos de sus categorías (no todos)
 Necesidad de ayuda económica pública a los mejores jugadores nacionales
 Más Torneos Challenger (me consta que se está trabajando en ello)

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Recuperar password
Escribe tu email.
El sistema te envia un nuevo password a ese email.

WP-Backgrounds Lite by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann 1010 Wien